Fundación Conecta+, como integrante activa de la Liga Iberoamericana, ha participado en el XVI Encuentro Cívico Iberoamericano, celebrado en Casa de América, en Madrid. Durante este evento las entidades participantes han recogido sus prioridades en una Declaración que busca contribuir a la nueva Estrategia de Cooperación Iberoamericana.
La Declaración del XVI Encuentro Cívico Iberoamericano, celebrado en el marco de la XXX Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y Gobierno, ha recogido propuestas para fortalecer la democracia, avanzar en igualdad y proteger derechos. Las redes y plataformas también asumen el compromiso de dar seguimiento ciudadano a los acuerdos regionales.
Fortalecer la participación ciudadana, impulsar políticas de igualdad y promover una transformación digital que proteja los derechos son algunas de las propuestas que las redes y plataformas de la sociedad civil iberoamericana trasladarán a las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Cumbre Iberoamericana.
La apuesta es conectar las experiencias de las comunidades con las decisiones regionales y fortalecer la colaboración entre sociedad civil e instituciones.
De las experiencias territoriales a propuestas comunes
Las organizaciones comparten un diagnóstico: las desigualdades, las restricciones a la participación y los desafíos ambientales y tecnológicos están conectados y requieren respuestas coordinadas.
La Declaración destaca que sus efectos son mayores sobre las poblaciones que enfrentan barreras para ejercer sus derechos y disponen de menos recursos para afrontarlos. Por ello, propone incorporar sus experiencias y conocimientos en la construcción de políticas públicas.
Desde esa perspectiva, las redes plantean fortalecer los mecanismos permanentes de participación de la sociedad civil en la agenda iberoamericana, desde la definición de prioridades hasta su implementación y evaluación.
También proponen garantizar condiciones para que las organizaciones, periodistas y personas defensoras puedan desarrollar su trabajo con libertad y seguridad.
Una agenda para fortalecer la cooperación
Como producto final del Encuentro, la Declaración articula siete prioridades que abarcan democracia y participación; ambiente y gestión de riesgos; transformación digital; igualdad, diversidad y cuidados; seguridad y paz; cooperación y rendición de cuentas; y educación para la ciudadanía global.
Estas prioridades se traducen en propuestas concretas: impulsar transiciones ecológicas con participación de las comunidades, proteger el agua y la biodiversidad, establecer garantías de derechos en el uso de la inteligencia artificial y consolidar políticas de igualdad y sistemas de cuidados.
El documento también promueve una seguridad centrada en la protección de la vida, la prevención de la violencia y las oportunidades para las juventudes, junto con una educación que fortalezca la participación y la comprensión de los desafíos compartidos.
Como aporte a la próxima Cumbre, las organizaciones solicitan incorporar un capítulo específico sobre democracia, derechos humanos y espacio cívico en su declaración. Buscan que estas condiciones tengan un lugar explícito en los compromisos regionales y orienten su puesta en práctica.
Dar continuidad a los acuerdos
La Declaración incluye compromisos para la propia sociedad civil. Las redes se proponen construir aciones desde los territorios, ampliar la participación ciudadana y fortalecer su democracia interna, transparencia y prácticas de cuidado.
También asumen la tarea de compartir capacidades, aportar evidencia y conocimiento comunitario a las políticas públicas y construir alianzas frente a la desinformación y los riesgos climáticos y digitales.
Uno de los compromisos es dar seguimiento ciudadano de los acuerdos de la Cumbre y de la nueva Estrategia de Cooperación Iberoamericana.
Así, el resultado del Encuentro abre una tarea que continuará después de Madrid: acompañar la implementación de las propuestas, conocer sus avances y aportar a los ajustes que sean necesarios. Una forma de sostener la colaboración regional y acercar sus resultados a la vida cotidiana de las comunidades